Al acercarse el final del Año Jubilar de la Iglesia 2025, el 6 de enero de 2026, escribimos estas líneas con el corazón rebosante de gratitud y profundo agradecimiento por sus oraciones y apoyo al Proyecto “13 Casas” para el Jubileo durante este año.
La Campaña “13 Casas” comenzó en 2018 con una visión audaz: mejorar y transformar la vida de 10.000 personas sin hogar en todo el mundo en cinco años. Inspirada en las trece casas originales construidas por San Vicente de Paúl en 1643, esta iniciativa convocó a toda la Familia Vicentina (FV) a responder con la misma acción concreta que siempre ha definido nuestro carisma. En noviembre de 2023, alcanzamos ese hito: 10.000 personas empoderadas con hogares y oportunidades para ganarse la vida, un testimonio de lo que se puede lograr cuando caminamos juntos como «Peregrinos de la Esperanza».
“Pasar de vivir los cuatro en un cuartico a tener una casa… fue como recuperar de golpe la dignidad. Es sentarte en una mesa y comer en familia. Es saber que no te van a sacar a fin de mes. Te permite respirar, trabajar, ahorrar, pensar en tus hijos”.
El Proyecto “13 Casas” para el Jubileo, lanzado en septiembre de 2024 como iniciativa especial alineada con el Año Jubilar de la Iglesia, se propuso expandirse al menos a 13 países en cinco continentes. Hoy nos alegramos al saber que esta meta no solo ha sido alcanzada, sino superada, gracias a la dedicación de los miembros de la FV en todo el mundo.
Creatividad vicentina ante una pobreza compleja
Lo realmente extraordinario de este Proyecto Jubilar no fue solo el número de países involucrados, sino la extraordinaria diversidad de proyectos creados, cada uno diseñado cuidadosamente para responder a las necesidades específicas de las personas sin hogar en sus contextos locales. Los proyectos han demostrado que la falta de vivienda tiene muchos rostros:
- En Australia y Tonga, la Sociedad de San Vicente de Paúl se centró en proporcionar hogares estables a familias vulnerables.
- En Brasil y Senegal, las Hijas de la Caridad (HC) construyeron y renovaron viviendas integrando oportunidades educativas y de emprendimiento.
- En Camboya, las HC enfocaron su labor en acceso a agua limpia, educación y dignidad para comunidades rurales marginadas.
- En la República Centroafricana y Tanzania, la Congregación de la Misión (CM) edificó casas para familias en aldeas remotas y zonas aisladas.
- En Chile, la FV se unió en su primer proyecto colaborativo para servir a familias migrantes afectadas por incendios devastadores.
- En Costa Rica, la alianza entre Matrimonios Vicentinos y la CM brindó seguridad a una madre migrante y sus hijos.
- En Italia, el proyecto «Abba Padre» aborda los desafíos de padres separados que buscan estabilidad; es la última iniciativa del centro Locanda del Samaritano, gestionado por la CM y voluntarios para acoger e integrar a personas sin hogar de todo el mundo.
- En Siria, pese a enormes desafíos políticos, la CM renueva viviendas dañadas por la guerra para devolver la esperanza; este proyecto elegido personalmente por el Papa Francisco como uno de sus gestos concretos de caridad para el Año Jubilar.
- En Ucrania, la FV sigue ofreciendo alojamiento temporal seguro a personas desplazadas por el conflicto.
- En el Reino Unido, en St. Vincent Mews, Depaul UK brinda no solo alojamiento sino apoyo integral 24/7 a quienes transitan desde la calle.
“Cuando crucé la puerta y vi el salón y toda esa luz, pensé: este es el lugar perfecto para mi hija y para mí… La Campaña “13 Casas” cambió mi vida y la de mi hija… nuestra vida. ¡El futuro es brillante para nosotras!”
Cada proyecto significó mucho más que una vivienda: fueron respuestas integrales a la falta de hogar, abordando desplazamientos por conflicto, migración, desastres naturales, separación, pobreza o marginación sistémica. Cada iniciativa demostró que acabar con la falta de vivienda implica más que cuatro paredes y un techo: se trata de restaurar la dignidad, construir comunidad y abrir caminos hacia la esperanza y la autosuficiencia.
Una presencia verdaderamente global
El alcance geográfico de este Proyecto Jubilar nos llena de especial orgullo por la Familia Vicentina. Desde las islas del Pacífico en Tonga hasta las calles devastadas de Ucrania y Siria; desde aldeas rurales en Camboya, Tanzania y la República Centroafricana hasta centros urbanos en Italia y el Reino Unido; de Sudamérica a África, Asia, Europa y Oceanía: la presencia de la FV ha hecho tangible la esperanza en todos los continentes habitados.
Este alcance global encarna la naturaleza universal de nuestra misión vicentina y demuestra que ningún lugar es demasiado remoto, ninguna situación demasiado difícil, ni ninguna persona demasiado olvidada para el alcance de la FV. Han hecho vivo el mensaje del Jubileo —que todos somos «Peregrinos de la Esperanza, caminando juntos para acabar con la falta de vivienda»— de la forma más concreta posible.
Momentos de reconocimiento
La importancia de esta labor fue reconocida al más alto nivel de la Iglesia. En noviembre de 2024, el Papa Francisco bendijo llaves simbólicas representando proyectos en los 13 países, un gesto poderoso que unió nuestros esfuerzos bajo una misma bendición sagrada. El hecho que el Santo Padre eligiera el proyecto sirio como uno de sus gestos personales de caridad para el Jubileo reflejó la autenticidad del testimonio vicentino incluso en circunstancias extremas.
La Peregrinación de la Esperanza a Roma fue la ocasión para reconocer y dar voz a quienes superaron el sinhogarismo este año, con el apoyo de las ramas de la FV. Delegaciones de ocho países se reunieron como peregrinos de esperanza, llevando sus historias y mensajes.
La peregrinación alcanzó su clímax cuando las familias fueron recibidas por el Papa León XIV antes de la Misa de la Jornada Mundial de los Pobres. Este encuentro coronó el Proyecto Jubilar con un momento de profundo reconocimiento y esperanza.
Conocer al Papa León fue “una bendición que reconoció nuestro trabajo en el Pequeño Refugio y nos animó a seguir sirviendo con esperanza.”
“Fue una bendición inmensa poder conocer al Santo Padre y explicarle lo que hemos construido. Por su parte, hemos recibido un reconocimiento que nos anima a seguir sirviendo con más fuerza, humildad y esperanza”.
En total, estuvieron representadas 11 nacionalidades y 8 idiomas.
Gratitud más allá de las palabras
Queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a los numerosos vicentinos del mundo que contribuyeron al Proyecto Jubilar: desde quienes emprendieron un proyecto “13 Casas”, los que rezaron por nuestra causa, hasta los donantes cuya generosa respuesta a la Campaña Jubilar permitió cambiar la vida de tantas familias. A través de los trece proyectos, 551 personas y familias han experimentado el poder transformador de la esperanza. Su colaboración en esta obra de justicia social ha cambiado vidas y restaurado la esperanza de algunos de los más vulnerables del mundo.
Más allá de los 13 países originales, nos entusiasma compartir que el impulso de esta iniciativa inspiró proyectos adicionales entre 2024 y 2025. Siete países más lanzaron iniciativas “13 Casas” en ese periodo, incluidos cuatro completamente nuevos para la campaña: Liberia, Bosnia, Zambia y Chad. Esta expansión demuestra el efecto multiplicador de la generosidad y el creciente compromiso de la FV para llevar esperanza a todos los rincones del mundo donde la falta de vivienda amenaza la dignidad humana.
Al avanzar, que el espíritu que animó este Proyecto Jubilar nos siga inspirando hacia la visión última: ver proyectos “13 Casas” en cada uno de los 170 países donde sirve la Familia Vicentina. El viaje continúa y, con su apoyo, confiamos en que en 2026 la esperanza seguirá encontrando un hogar en los corazones y vidas de nuestros hermanos y hermanas sin hogar en todo el mundo.
“Cuanto hicieron a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicieron.”