Lo que comenzó como un plan sencillo para ayudar a una familia a reconstruir su hogar se ha convertido en algo mucho más grande para la Sociedad de San Vicente de Paúl (SSVP) en Tonga. A través del Proyecto Jubilar “13 Casas” de la Alianza Famvin con las personas sin hogar (FHA por sus siglas en inglés), el equipo pudo extender el apoyo a cuatro familias, ofreciéndoles no solo viviendas mejoradas, sino también un renovado sentido de seguridad, dignidad y pertenencia.
Entendiendo el sinhogarismo en Tonga
Tonga está compuesta por 170 islas (de las cuales alrededor de 30 están habitadas) distribuidas en cuatro grupos principales: Tongatapu y ‘Eua en el sur, Ha’apai en el centro, Vava’u al noreste y las Niuas más al norte. En estas islas, el sinhogarismo suele estar vinculada a desastres naturales, que pueden destruir comunidades enteras en un solo evento.
En los últimos años, Tonga ha enfrentado una serie de grandes desastres:
- Ciclón Gita (2018)
- Erupción volcánica y tsunami (2022)
- Fuertes caídas de ceniza en Tongatapu y ‘Eua
- COVID-19
- Pérdida de comunicación internacional tras la destrucción de cables submarinos debido a la actividad volcánica.
Algunas aldeas, como Kanokupolu en el oeste de Tongatapu, fueron casi completamente borradas del mapa. Muchas personas fueron reubicadas en complejos gubernamentales, mientras que otras dependieron del apoyo de familiares en el extranjero. Aun con los esfuerzos de reconstrucción, muchas familias siguen viviendo en estructuras dañadas o temporales.
El modelo de “13 Casas” ofreció a la SSVP en Tonga una manera práctica de llegar a las familias que más necesitaban una vivienda estable.
Cuatro familias, cuatro hogares reconstruidos
El objetivo original era ayudar a un solo hogar. Pero gracias a la generosidad de los donantes y al compromiso de los voluntarios locales, los recursos del proyecto se multiplicaron. Se convirtió, en muchos sentidos, en un recordatorio silencioso de que incluso una cantidad relativamente pequeña puede crecer mucho más allá de lo esperado cuando una comunidad trabaja unida.
Estas son las familias que recibieron apoyo:
Casa 1
Una madre, sus dos hijas y una nieta recibieron asistencia para cubrir el costo de los cimientos de su vivienda, dándoles un comienzo seguro y sólido para la reconstrucción.
Casa 2
Una viuda, su hijo y nuera, y sus cuatro hijos recibieron apoyo para los honorarios del contratista y materiales de construcción, ayudando a la familia a restaurar un lugar seguro donde vivir.
Casa 3
Una madre soltera que cría a su hijo recibió ayuda para reparaciones interiores, incluyendo nuevas puertas y persianas, un pequeño rincón de cocina y pintura fresca.
Casa 4
Dos hermanos con discapacidades necesitaban trabajos más extensos. Su vivienda recibió nuevos cimientos, paredes interiores, una nueva ventana, alfombra, iluminación y pintura completa por dentro y por fuera. SSVP también proporcionó dos colchones, almohadas y sábanas para mejorar su comodidad diaria.
Más que construir casas
Según Tupou Kautoke, tesorero de la SSVP en Tonga, el impacto de estas reparaciones va mucho más allá de los números:
“La alegría de volver a tener un techo seguro (protección del sol, la lluvia y las noches frescas) trae un profundo sentido de pertenencia. Les recuerda a las personas que importan y que son amadas.”
En la cultura tongana, los hogares no son sólo para la familia inmediata. Se convierten en lugares de encuentro para hijos, nietos y familia extendida. Aunque 15 personas fueron beneficiarias directas, muchas más encontrarán seguridad, comodidad y unidad familiar en estas casas restauradas.
Mirando hacia el futuro
La Campaña “13 Casas” continúa el legado de San Vicente de Paúl: responder al sinhogarismo con acciones concretas y una preocupación genuina por la dignidad humana. En un país repetidamente puesto a prueba por desastres naturales, este proyecto demuestra lo que se puede lograr cuando la compasión se une a la colaboración.
El coordinador del proyecto y presidente de la SSVP en Tonga, Tevita Moengangongo, expresó su sincero agradecimiento a todos los que contribuyeron:
“Nos inspiraron las 13 casas de Vicente. Él vio una necesidad y actuó. Ahora los desafíos son globales, pero la misión sigue siendo la misma. El apoyo del Fondo de Solidaridad de la FHA proporcionó el impulso e incentivo para buscar activamente socios adicionales para este proyecto. Hubo desafíos e incertidumbres en el camino, pero el impulso estuvo a nuestro favor con un resultado exitoso gracias a la estrecha colaboración de todos los socios y a nuestra cuidadosa administración de los fondos. Nuestro equipo se ha sentido orgulloso de este proyecto, y el resultado exitoso nos anima a seguir buscando oportunidades para ofrecer a los pobres un refugio más humano.
Fieles a nuestra tradición de humildad, ofrecemos nuestro sincero y profundo agradecimiento a todos los que han apoyado esta labor.”