Cuando la Alianza Famvin con las personas sin hogar consideró cómo podríamos trabajar juntos en una respuesta práctica al sinhogarismo, nos inspiramos en el trabajo de colaboración de la Familia Vicenciana de hace casi 400 años.

Comenzó cuando Luis XIII asignó a Vicente el equivalente a un millón de dólares como donación para la misión de su Congregación en 1643. Vicente eligió usar el dinero para construir 13 casas pequeñas cerca de San Lázaro, la casa madre de la Congregación de la Misión, para cuidar a los niños abandonados. Los gastos corrientes de estas casas fueron asumidos por las Damas de la Caridad, mientras que las Hijas de la Caridad cuidaron a los niños. Al trabajar juntos, la Familia Vicenciana ayudó a miles de niños que, de otro modo, habrían muerto en las calles.

Pero esta asociación vicenciana hizo mucho más por las personas sin hogar. Proporcionó ayuda a las personas desplazadas en la zona de guerra de Alsacia Lorena y apoyó y albergó a refugiados que huían de la zona de batalla. En 1652 dispuso el Hospicio “El Nombre de Jesús” para albergar, vestir, alimentar y capacitar a las personas mayores que vivían en las calles o en los barrios pobres de París. Fue responsable del lanzamiento de Les Petites Ecoles (las Pequeñas Escuelas) que llevó los dones de alfabetización, aritmética y educación a los pobres, permitiéndoles escapar de la pobreza intergeneracional que a menudo terminaba en el sinhogarismo.

Nos inspiramos en las 13 casas de Vicente. Vio una necesidad y respondió con acción concreta. Hoy, nos enfrentamos a los mismos problemas que enfrentó Vicente, pero a escala global. De los 7 mil millones de personas en este planeta, casi 1,200 millones no tienen hogar: sea porque han sido desplazados, viven en barrios marginales o en las calles de nuestras ciudades. Muchas de estas personas son rechazadas en su mayor momento de necesidad, un duro recordatorio de esas palabras que amortiguan la alegría de la narrativa de la natividad según Lucas: “No había lugar para ellos en la posada” (Lucas 2, 7).

La Campaña 13 Casas se ha creado en respuesta a esta realidad; aprendiendo y tomando prestado de la obra del mismo San Vicente.

Puede leer más sobre el trabajo de San Vicente con los pobres aquí.

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