Según datos del Consejo Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres de Filipinas (NDRRMC por sus siglas en inglés), el supe tifón Rai (nombre local Odette) que azotó gran parte de Filipinas el 16 de diciembre del 2021 provocó alrededor de 405 víctimas y 78 personas desaparecidas. Informes gubernamentales indican que más de 2,1 millones de casas resultaron dañadas[1], afectando la vida de aproximadamente 8 millones de personas[2].

 

Después de entregar paquetes de alimentos y realizar una evaluación rápida del desastre para determinar las necesidades inmediatas de las comunidades (asistencia de refugio y kit de reparación de viviendas), la Fundación Vicentina, en asociación con Vincent Helps y el brazo de respuesta de emergencia de la Congregación de la Misión de Filipinas, presentó una propuesta de proyecto a la Alianza de Famvin con las personas sin hogar, para lanzar una campaña para ayudar a las familias afectadas, centrándose en aquellas cuyas viviendas han sido dañadas o destruidas.

 

Gracias a sus generosas donaciones (un total de US$118,236.27), la FHA pudo proporcionar fondos para 100 kits de reparación de viviendas y la construcción de 13 viviendas resistentes a los tifones. Todos los kits de reparación de viviendas ya se han distribuido en 3 lugares afectados: Lawaan (Samar Oriental), Malitbog (Leyte Meridional) y Limasawa (Leyte Meridional), y se ha ayudado a un total de 131 familias. En Malitbog el Proyecto Just One House – que participa en la Campaña 13 Casas – recibió materiales de reparación de varios donantes, lo que resultó que un mayor número de familias pudieran restaurar sus viviendas. La distribución de los kits reunió todos los esfuerzos de los vicentinos, los voluntarios de la comunidad y otros socios como Holy Cross y la parroquia First Mass en Limasawa, trabajando con el objetivo de combatir el sinhogarismo seleccionando a las familias beneficiarias y coordinando el proceso de distribución de kits.

 

Además, se ha asegurado el terreno destinado a la construcción de 13 viviendas en Bolusao, Lawaan (Samar Oriental), y la construcción debería comenzar en el primer trimestre de 2023, beneficiando al menos a 100 familias. Las nuevas casas estarán mejor preparadas para hacer frente a un clima en constante cambio y adherirse a las estándares internacionales de desarrollo de calidad, tamaño, agua limpia y saneamiento, planteados por la organización humanitaria NORMAS ESFERA.

‘Nuestro más sincero agradecimiento a todo el personal, socios, donantes y colaboradores de la FHA por apoyar la Campaña por Filipinas que hizo posible este proyecto, así como la próxima construcción de 13 viviendas permanentes y resistentes a los tifones para quienes fueron desplazados a causa de los recientes tifones’.

P. Geowen Porcincula, CM (Subdirector Ejecutivo de la Fundación vicentina misionera de desarrollo social, Inc., VMSDFI por sus siglas en inglés) y el P. Mario Castillo, CM (Director Ejecutivo de VMSDFI)

Esperamos que la construcción de las casas se complete pronto para permitir que los afectados por este desastre natural puedan reconstruir sus vidas; estamos muy agradecidos por todo su apoyo, sin el cual todo esto no hubiera sido posible. Los invitamos a reflexionar sobre las siguientes palabras del Papa Francisco (Laudato Si, 25): 

Sra. Felipa Agripa y Familia (Bolusao, Lawaan, Samar Oriental) antes y después de la reparación de la casa.

Sr. y Sra. Apolinar Semeros y Familia (Limasawa, Leyte Meridional)

‘[…] Es trágico el aumento de los migrantes huyendo de la miseria empeorada por la degradación ambiental. […] Lamentablemente, hay una general indiferencia ante estas tragedias, que suceden ahora mismo en distintas partes del mundo. La falta de reacciones ante estos dramas de nuestros hermanos y hermanas es un signo de la pérdida de aquel sentido de responsabilidad por nuestros semejantes sobre el cual se funda toda sociedad civil’.

Guiados por estas palabras y energizados por el carisma de San Vicente y Santa Luisa en su misión a los más pobres de los pobres, oramos para que sigamos respondiendo a las necesidades de los hombres, mujeres y niños cuyas vidas se ven afectadas por los desastres naturales para que ya nadie se quede sin hogar. ¡Gracias, Familia Vicentina!